Las unidades contra-manifestantes pueden así hacer un uso mas eficaz de otras medidas antidisturbios como gases lacrimógenos o lanzadores de bolas. En este primer uso del LRAD contra civiles, el arma sónica, o cañón de sonido, se montó en vehículos de la U.S. Army preparados para el evento. Previamente este arma ha sido utilizada, probáblemente con menor "delicadeza", en barcos de la marina estadounidense para repeler a los piratas somalies, y aunque los efectos no son letales son una muestra del poder de la tecnología en el desarrollo de nuevas armas aplicadas a los nuevos tiempos.







