No cabe duda de que este avance supondrá un paso de gigante para la práctica médica, que contará con la posibilidad de detectar in-situ la existencia de determinadas combinaciones en el genoma del paciente: los SNP (single nucleotide polymorphism). Para ello el sistema hace uso de sensores basados en semiconductores en lugar de los hasta ahora utilizados de tipo óptico. Estos sensores pueden detectar cualquiera de los SNP's que se encuentran registrados por la medicina y que permiten diagnosticar la propensión del paciente a determinadas enfermedades.

Aunque el equipo presentado es aun un prototipo, se espera que su lanzamiento definitivo pueda realizarse en un corto espacio de tiempo, entre 2 y 5 años, y a un coste muy reducido.
Confiemos en que el uso al que se destinen este tipo de dispositivos en un futuro se ciña únicamente a mejorar nuestras vidas.
Fuente: http://www.dnae.co.uk/news.asp










