El estudio de la relación entre el mundo empresarial y la actividad online es muy común en el ámbito anglosajón, sin embargo en países como España se le ha dado menos importancia, lo que contribuye a que se oculten los beneficios de la conexión y el establecimiento de una conversación, al mas puro estilo 2.0, con los clientes. Sin embargo esta actitud está cambiando como demuestra el hecho de que a lo largo de los últimos meses se hayan publicado diferentes estudios que analizan la situación de las empresas españolas en internet y su uso de diferentes herramientas web.
Gracias al estudio de la Online Business School -adjunta a la Universitat de Barcelona- el 58,9% de las empresas españolas mantienen algún tipo de página web en la que exponen sus servicios, publicitan sus ofertas o dan a conocer todos los artículos que aparecen en su catálogo. Pese a que este dato mejora los obtenidos en años anteriores, aún se percibe un muy bajo índice de empresas -un 4,7% de media nacional- que permiten contratar sus servicios o adquirir sus productos a través de internet.
El Instituto de Empresa y NCA dieron a conocer su Estudio de influencia de las marcas en la sociedad 2.0, en el que se analizó la presencia online de 100 empresas españolas pertenecientes a quince sectores de la economía, descubrió que el 60% de las marcas más prestigiosas del país mantienen un perfil en Facebook, el 50% se comunica con su público a través de Twitter y el 34% tiene un canal en en Youtube.
Aunque los datos del Estudio de influencia apuntan que las empresas españolas están empezando a comprender la importancia de estas herramientas sociales para dar a conocer su marca y sus servicios, el hecho de que sólo el 10% de las empresas nacionales -datos de Manpower Professional- tengan directrices internas sobre el uso de redes sociales en el trabajo, abordando, por ejemplo, el nivel de confidencialidad que se debe tener sobre las rutinas diarias, demuestra que la representación online aún no tiene demasiada importancia en este país.











