
La búsqueda de una fuente de energía que sustituya a los combustibles fósiles es uno de los objetivos de la ciencia actual y el avance hecho por Bloom Energy puede muy bien abrir un nuevo capítulo en esta búsqueda, algo de lo que se beneficiarán, no sólo las empresas sino también la ciudadanía.
Las Bloom Boxes son unos contenedores más o menos del tamaño de una antigua cabina telefónica en los que se almacenan “servidores de energía”. Estos “servidores” son en realidad celdas de combustible -una tecnología ya conocida- creadas a partir de materiales mucho más baratos, principalmente oxido de circonio... más conocido como arena. Cada una de estas celdas puede generar hasta ;; 25 vatios, suficiente para iluminar una bombilla de manera continua. El número de estas unidades, tan pequeñas como la caja de un CD, puede aumentarse en las Bloom Boxes dependiendo de la energía que se pretenda generar, lo que hace que se pueda escalar su uso y ajustar así a las necesidades particulares de quién las use.
En cuanto al combustible necesario para crear la energía, las Bloom Boxes pueden usar prácticamente cualquiera de los disponibles en este momento, desde etanol hasta biomasa, por lo que el índice contaminante de cada unidad es variable, pero siempre por debajo de los medios de producción de energía más generalizados. “Si si usaran combustibles renovables -explicó ayer el CEO de la empresa- el índice de contaminación sería nulo. Se podría disfrutar de toda la energía deseada sin preocuparse por destruir el medio ambiente”.
Empresas como Google, eBay o Walmart ya han recibido unidades para probar su efectividad, algo que concuerda con el creciente interés por parte de estas empresas por reducir su impacto medioambiental. El co-fundador de Google, Larry Page, afirmó en la presentación que este era un muy importante avance y que esperaba aumentar el número de Bloom Boxes que posee y utilizarals para mantener sus centros de servidores, siguiendo con su política de “green data centers”.
Tal y como Sridhar explicó a la cadena norteamericana CBS en una entrevista -cuya preview podemos consultar aquí- usando una cuarta parte de la capacidad de una Bloom Box standard podríamos obtener suficiente energía para cubrir todas las necesidades habituales de un hogar unifamiliar.
Cada Box es capaz de mantener un sistema de 100 kilovatios cuesta unos 750000$ -aproximadamente unos 556000€-. Según los cálculos de la empresa, un modelo diseñado para el hogar permitiría reducir los precios de la electricidad por debajo de 6 céntimos de euro por kilovatio/hora -lo que ya supone una rebaja frente a los precios actuales en el mercado norteamericano y europeo- y permitiría una mayor independencia de cada hogar.










